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Economía de mercado frente a economía de pedidos: descripción general

Las economías de mercado y las economías dominantes tienen dos condiciones polares en la organización de la actividad económica. Existen las principales diferencias en la división del trabajo, o factores de producción, y los mecanismos que determinan los precios. La actividad en una economía de mercado no está planificada; no está organizado por ninguna autoridad central, sino que está determinado por la oferta y la demanda de bienes y servicios. Estados Unidos, Inglaterra y Japón son ejemplos de economías de mercado.

Alternativamente, una economía centralizada está organizada por un gobierno centralizado que posee la mayoría, si no todas, las empresas, y sus funcionarios controlan todos los factores de producción. China, Corea del Norte y la ex Unión Soviética son ejemplos de economías soberanas. De hecho, todas las economías mezclan alguna combinación de economías de mercado y dominantes.

Conclusiones clave

  • Las economías de mercado utilizan la propiedad privada como medio de producción e intercambios / contratos voluntarios.
  • En una economía dominante, los gobiernos poseen factores de producción como la tierra, el capital y los recursos.
  • La mayoría de las naciones operan principalmente como una economía dominante o de mercado, pero todas tienen elementos de la otra.
  • El tipo de economía también afecta el panorama político y social de una nación, con economías dominantes más autoritarias y economías de mercado que permiten más libertades personales.

Economía de mercado

Los dos elementos básicos de las economías de mercado son la propiedad privada del modo de producción y los intercambios / contratos voluntarios.

El capitalismo es el título más común de una economía de mercado. Los recursos pertenecen a individuos y empresas y se les permite intercambiar y contratar entre sí sin un decreto de la autoridad gubernamental. El término común para estos intercambios descoordinados es «mercado».

Los precios surgen naturalmente en una economía de mercado basada en la oferta y la demanda.

La elección del consumidor y la escasez de recursos determinan qué bienes se producen y en qué cantidad; Los precios en una economía de mercado sirven como señales para los productores y consumidores que utilizan estas señales de precios para ayudar a tomar decisiones. Los gobiernos tienen un pequeño papel que desempeñar en la actividad económica.

Se espera que las empresas en una economía de mercado regulen su comportamiento, y se espera que los consumidores velen por sus propios intereses y se protejan del fraude y el abuso. Las economías de mercado no se tratan de garantizar que las personas menos afortunadas tengan acceso a bienes y servicios u oportunidades esenciales.

Karl Marx, un filósofo alemán, argumentó que una economía de mercado era fundamentalmente desequilibrada e injusta porque el poder se concentraría en manos de los propietarios del capital. A Marx le gustó el término capitalismo.

John Maynard Keynes, un economista inglés, creía que las economías de mercado puras no podían responder de manera eficaz a las grandes recesiones y abogó por una importante intervención gubernamental para regular los ciclos económicos.

Economía Central

En una economía dominante, los gobiernos son los factores de producción como la tierra, el capital y los recursos, y los funcionarios gubernamentales deciden cuándo, dónde y cuánto se produce. A esto a veces también se le llama economía planificada. El ejemplo contemporáneo más famoso de una economía soberana fue el de la ex Unión Soviética, que operaba bajo un sistema comunista.

Debido a que la toma de decisiones está centralizada en una economía central, el gobierno controla toda la oferta y establece toda la demanda. Los precios no pueden subir de forma natural como en una economía de mercado, por lo que los funcionarios gubernamentales deben fijar los precios en la economía.

En una economía dominante, los factores macroeconómicos y políticos determinan la asignación de recursos, mientras que en una economía de mercado, las ganancias y pérdidas de individuos y empresas determinan la asignación de recursos. Las economías centrales tratan de proporcionar necesidades y oportunidades básicas para todos los miembros.

Ludwig von Mises, un economista austriaco, argumentó que las economías dominantes eran increíbles y no creían que fracasaran porque no podían surgir precios razonables sin la propiedad privada competitiva de los medios de producción. Esto daría lugar a enormes escaseces y excedentes.

Milton Friedman, un economista estadounidense, señaló que las economías soberanas necesitan libertad individual para limitar las operaciones. También creía que las decisiones económicas en una economía central se basarían en el interés político propio de los funcionarios gubernamentales y no promoverían el crecimiento económico.

Consideraciones Especiales

La mayoría de las economías de mercado y las economías dominantes operan hoy con elementos de ambos. Por ejemplo, Cuba ha sido tradicionalmente una economía soberana pero ha realizado importantes reformas económicas para mejorar el estado de la nación. Muchas empresas han sido privatizadas y ya no operan bajo la autoridad del gobierno, lo cual es un sello distintivo de una economía de mercado.

Por el contrario, Estados Unidos, una economía de mercado, se transformó en una economía planificada para movilizarse durante la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos también tiene elementos de una economía dominante, por ejemplo, en los servicios médicos prestados a los ancianos.

Tradicionalmente, es el tipo de economía que determina el panorama político y social de una nación. Las economías centrales se han asociado con sistemas autoritarios que limitan las libertades personales, como señaló Milton Friedman. Las economías de mercado tienden a ser democracias que permiten una libertad personal casi completa.