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Peligro a peligro en la industria de seguros: descripción general

Las palabras «peligro» y «peligro» pueden ser casi sinónimos, pero significan cosas muy diferentes en la industria de seguros.

Un peligro es un incidente o factor que podría causar una pérdida, como la posibilidad de un incendio que podría ser ingerido por una casa.

Un peligro es un factor o actividad que puede causar o exacerbar una pérdida, como que se puede dejar gasolina afuera de la puerta de la casa o no revisar regularmente los frenos del automóvil.

En esencia, es más probable que un peligro cause peligro o lo empeore.

Conclusiones clave

  • El peligro es un evento potencialmente dañino.
  • Es más probable que ocurra un peligro por ese incidente.
  • Los peligros se dividen en tres clasificaciones: físicos, morales y morales.

Peligro

Peligro significa peligro, y el peligro pronto es inminente. Un deslizamiento de rocas es un peligro para cualquier persona que se encuentre debajo del acantilado cuando las rocas comienzan a deslizarse.

Los contratos de seguro especifican los peligros que suelen estar cubiertos. Los peligros que se enumeran con mayor frecuencia son el fuego, el viento, el agua y el robo. Sin embargo, tenga en cuenta que el lenguaje puede indicar que el daño no estará cubierto en determinadas circunstancias, por ejemplo, si la compañía de seguros determina que el daño fue causado o agravado por la negligencia del asegurado.

Esta es la causa fundamental de muchas disputas entre asegurador y asegurado. Por ejemplo, la aseguradora puede rechazar un reclamo por daños en el techo después de una tormenta, citando la negligencia del propietario al no reemplazar un techo viejo.

De hecho, la aseguradora cita la negligencia de mantenimiento como un peligro.

Peligro

Antes de decidir brindar cobertura, una aseguradora puede considerar ciertos peligros que hacen que un candidato esté en mayor riesgo que la mayoría de los demás solicitantes. Un peligro puede ser cualquier acto, condición, hábito, circunstancia o situación que hace que un peligro o una pérdida sea más probable que se sufra como resultado de un peligro.

La industria de seguros generalmente divide los peligros en tres categorías: físicos, morales y morales.

Peligros físicos

Los peligros físicos son acciones, comportamientos o condiciones que crean o contribuyen al peligro. Fumar se considera un peligro físico porque aumenta las posibilidades de que se produzca un incendio. También se considera un peligro físico para el seguro médico porque aumenta la probabilidad de enfermedades graves.

El cableado eléctrico enmarcado o los derrames de líquidos son peligros físicos, junto con una serie de actividades como operar a grandes altitudes y operar equipo pesado.

Riesgos morales

La conducta moral o las malas acciones son un riesgo moral.

Las compañías de seguros de salud se enfrentan a riesgos morales que conducen a reclamaciones fraudulentas, como las víctimas de accidentes automovilísticos que inventan o exageran las lesiones.

La industria de seguros en sí misma puede ser un estímulo para la moral. Las personas pueden tener más cuidado para evitar lesiones o enfermedades, ya que tienen un seguro que cubre los costos.

El propietario de un negocio que ignora las preocupaciones sobre la salud y la seguridad en el lugar de trabajo ha creado un riesgo moral. No mantener adecuadamente las estructuras comerciales es un riesgo moral.

Riesgos de moral

Los peligros mayores son actitudes descuidadas o imprudentes que pueden conducir a un peligro.

Se especula que la propia industria de seguros está provocando un riesgo moral. Es decir, una persona cubierta por un seguro médico o de propiedad puede tener menos probabilidades que una persona de perder todo si ocurre un desastre.

Incluso el sistema legal a veces se considera un riesgo moral, ya que puede alentar a las personas a legislar para obtener ganancias monetarias incluso cuando tienen poca o ninguna razón.