En este momento estás viendo ¿Por qué Microsoft abordó los cargos antimonopolio en 1998?

Las leyes antimonopolio se aplican a casi todas las industrias y todos los niveles de negocio. Están diseñados por los gobiernos para garantizar una competencia leal en el mercado. Prohíben varias prácticas que restringen el comercio, incluida la fijación de precios, las fusiones corporativas anticompetitivas y los actos de depredación diseñados para lograr o mantener el poder de monopolio. En términos más simples, las leyes antimonopolio impiden que las empresas generen y aumenten sus ganancias siendo sucias.

Sin estas leyes vigentes, los consumidores no tendrían las opciones que toman y se verían obligados a pagar precios más altos para obtener los bienes y servicios que necesitan. Algunas empresas pueden intentar eludir las leyes para intentar posicionarse como líderes del mercado. El gobierno puede intervenir para evitar que establezcan un monopolio y establecer la competencia en consecuencia. Este artículo se centra en un caso contra la confianza de Microsoft. Siga leyendo para obtener más información sobre la situación y el control que siguió.

Conclusiones clave

  • Las leyes antimonopolio garantizan que una empresa no controle el mercado, agote las opciones del consumidor y aumente los precios.
  • Microsoft ha sido acusado de intentar crear un monopolio que condujo al colapso del rival Netscape al ofrecer software de navegador gratuito.
  • Se impusieron cargos contra la empresa demandada por el Departamento de Justicia en 1998.
  • El juez dictaminó que Microsoft violó partes de la Ley Sherman Antimonopolio y ordenó que la empresa se dividiera en dos entidades.
  • Microsoft apeló la decisión, que fue revocada.

Caso antimonopolio de Microsoft

Microsoft (MSFT) fue una de las empresas de software más exitosas del mundo en la década de 1980. La mayor presencia de la empresa en el mercado de las computadoras personales ha despertado el despertar de las autoridades federales. La Comisión Federal de Comercio (FTC) inició una investigación a principios de la década de 1990 para determinar si Microsoft quería crear un monopolio. Si bien esa investigación estaba cerrada, fue recogida por el Departamento de Justicia (DoJ).

El 18 de mayo de 1998, el Departamento de Justicia y los abogados de 20 estados diferentes presentaron cargos antimonopolio contra Microsoft para determinar si la compañía incluía actividades de monopolio en programas adicionales en su sistema operativo. La demanda se presentó después de la guerra de navegadores de la que cayó el principal competidor de Microsoft, Netscape, que ocurrió cuando Microsoft comenzó a ofrecer su software de navegador de forma gratuita.

A Microsoft se le encargó determinar si los programas adicionales incluidos en su sistema operativo eran actividades de monopolio.

El caso del gobierno ha acusado a Microsoft de dificultar a los consumidores la instalación de software competitivo en computadoras con Windows. Si se descubriera que a Microsoft le resultaba excesivamente difícil para los consumidores desinstalar Internet Explorer y utilizar un navegador de la competencia, las prácticas de la empresa se considerarían anticompetitivas. El caso también se vio agravado por denuncias de declaraciones engañosas y una variedad de distracciones en la sala del tribunal. Un grupo de economistas incluso publicó una página completa. carta abierta al presidente Bill Clinton en los principales periódicos en apoyo de Microsoft diciendo que las leyes antimonopolio contra el consumidor perjudican el éxito de las empresas nacionales en la competencia global. Instaron a las autoridades a reducir la protección debido a las leyes antimonopolio.

Problemas con el caso

La prueba no tuvo que desarrollarse muy bien. De hecho, el caso del DOJ contra Microsoft fue problemático. Inicialmente, hubo dudas sobre si se deberían presentar cargos contra Microsoft en primer lugar. Microsoft afirmó que sus competidores estaban celosos de su éxito. Mientras tanto, quienes apoyaban a Microsoft sugirieron que si la empresa se consideraba un monopolio, sería una empresa no coercitiva. Argumentaron que incluso con opciones como Unix, Linux y Macintosh, los consumidores han demostrado que prefieren la conveniencia del producto Windows de Microsoft en sus computadoras. Puede que Windows no sea el mejor producto, pero puede funcionar en una computadora portátil Toshiba o en algunos clones. La facilidad de instalación y otro software incluido permiten que se convierta en la norma.

El control

A pesar de la edición creativa de videos, los hechos y el correo electrónico, Microsoft perdió el caso. El juez presidente, Thomas Penfield Jackson, dictaminó que Microsoft violó partes de la Ley Sherman Antimonopolio, que se promulgó en 1890 para prohibir los monopolios y los cárteles. Descubrió que la posición de mercado de Microsoft era un monopolio que amenazaba no solo a la competencia sino también a la innovación en la industria. Jackson también le pidió a Microsoft que dividiera la compañía en dos mitades y creara dos entidades separadas que se llamarían facturas secundarias. El sistema operativo estaría formado por la mitad de la empresa y la rama de software estaría formada por la otra.

Apelación de Microsoft

Microsoft no se tomó el fallo a la ligera y apeló la decisión. La empresa surgió del cargo de juez, citando sesgos a favor de la acusación. La corte de apelaciones anuló la decisión de Jackson contra Microsoft. En lugar de intentar dividir la empresa, el Departamento de Justicia decidió llegar a un acuerdo con Microsoft. En su acuerdo, el Departamento de Justicia abandonó la necesidad de dividir la empresa. A cambio, Microsoft acordó compartir interfaces de computadora con otras empresas.

Caso post-antimonopolio

La empresa vio erosionada su insuperable cuota de mercado por la competencia a la antigua. Pero todavía hay muchas lecciones aprendidas del caso. Mucha gente sabe ahora si hay demasiados casos costosos por mercado libre como para no cobrar por casos antimonopolio contra monopolios no coercitivos.