En este momento estás viendo Preguntas esenciales para un asesor financiero

Básicamente, se necesita tiempo para elegir el asesor financiero adecuado para mantener una relación profesional a largo plazo que mantenga su salud financiera y su futuro encaminado. La búsqueda debe ir mucho más allá de las referencias de colegas, amigos y familiares, con énfasis en el rendimiento de la inversión.

De hecho, los inversores deben hacer todo el esfuerzo posible para encontrar un profesional médico que confíe en su bienestar físico. El asesor financiero adecuado proporcionará la asistencia profesional para lograr las metas financieras a largo y corto plazo.

Conclusiones clave

  • Reducir al asesor financiero adecuado es desafortunado, pero obtener asesoramiento financiero experto suele ser una decisión inteligente.
  • A continuación, se incluyen algunas preguntas que debe hacer al elegir un asesor financiero calificado. Si no pueden responder o evitarlos, siga buscando.
  • Para los asesores, puede ser la diferencia entre si un cliente potencial decide elegirlo sobre un competidor o no puede responder estas preguntas.

¿Cuáles son sus calificaciones profesionales?

Cualquiera puede distribuir tarjetas de presentación manteniendo que es un asesor financiero, por lo que es importante hacer preguntas sobre calificaciones y credenciales.

Si bien existen muchas designaciones profesionales, los asesores principales suelen tener credenciales como planificador financiero certificado (CFP), analista financiero colegiado (CFA) y asesor financiero colegiado (CFC).

Los asesores con designaciones de CFP, por ejemplo, están regulados, autorizados y toman cursos obligatorios de planificación financiera, como planificación patrimonial y planificación de la jubilación, entre otras cosas.

Algunos consultores también son contadores públicos certificados (CPA). Para aquellos que también necesitan asesoramiento y preparación fiscal, puede tener sentido elegir un planificador financiero que también tenga una designación de CPA.

Los asesores financieros que venden acciones, bonos, fondos mutuos o seguros, incluidos el Nivel 6, el Nivel 7 o el Nivel 63, tienen licencias. Para obtener estas licencias, deben aprobar los exámenes administrados por la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera.

¿Eres RIA?

Algunos asesores financieros son asesores de inversiones registrados (RIA), lo que significa que se mantienen con altos estándares fiduciarios aplicados para proteger a los inversores. El estándar de confianza requiere que los asesores siempre pongan primero los mejores intereses de sus clientes de manera incondicional, pase lo que pase.

Los consejeros que no tienen confianza se adhieren a un estándar más estricto conocido como estándar de aptitud física. Esto significa que cualquier inversión que ofrezcan debe ser adecuada para un cliente, aunque no sea en su mejor interés.

Fieles a su nombre, los RIA deben registrarse en la Securities and Exchange Commission o en los estados en los que operan.

¿Cómo cobran por sus servicios?

La mayoría de los ARI cobran un porcentaje de los activos administrados por el cliente o una tarifa fija o por hora. Los asesores que son gratuitos solo ganan comisiones sobre los productos de inversión que venden a los clientes. De media no cobran más del 2% de los activos que gestionan. Ese porcentaje a menudo reduce la cantidad de activos que tiene que administrar.

Los asesores que trabajan para empresas de servicio completo, como grandes corredoras de bolsa como Merrill Lynch y Morgan Stanley, generalmente cobran comisiones sobre productos de inversión como acciones, bonos, fondos mutuos, fondos negociados en bolsas y anualidades compradas y vendidas. En teoría, los asesores que cobran comisiones pueden ser menos objetivos al recomendar inversiones.

¿Quiénes son sus clientes habituales?

Comprender los tipos de clientes que normalmente considera un asesor financiero es importante para asegurarse de que tengan experiencia y conocimientos alineados con sus circunstancias. Por ejemplo, un consejero que atiende principalmente a bebés varones casi jubilados o ya jubilados, que están empezando a ahorrar para la jubilación, puede que no sea mejor.

Algunos consultores se especializan en clientes dentro de determinados profesionales. Si es médico o propietario de una pequeña empresa, por ejemplo, pregúnteles si tienen experiencia en el manejo de clientes similares. Querrá contratar a un consultor con experiencia que va desde seguros hasta impuestos para adaptarse a sus circunstancias.

¿Cómo te comunicas con los clientes?

Asegúrese de que estén dispuestos a comunicarse con la frecuencia con la que se sienta cómodo. Algunos clientes están felices de reunirse una vez al año, mientras que otros prefieren reunirse trimestralmente. También desea comprender qué tan accesibles son fuera de las reuniones programadas. Pregúnteles con qué rapidez suelen devolver las llamadas y contestar correos electrónicos.

¿Te están haciendo preguntas?

Las preguntas que un consejero le hace a un posible cliente durante las reuniones iniciales pueden ser reveladoras. La planificación financiera es mucho más que números. Probablemente sea mejor evitar un consultor que se concentre en un desempeño estelar. En cambio, deberían preguntarle sobre sus objetivos financieros, las preocupaciones que pueda tener y qué tan cómodo se siente con el riesgo de invertir.

La línea de fondo

Si bien no hay escasez de asesores financieros, elegir a la persona adecuada puede ser abrumador. Es importante entrevistar a un consultor que está considerando como lo haría como solicitante de empleo. Asegúrese de comprender cómo se les compensa y si tienen las credenciales y la experiencia para elaborar un plan que se adapte a sus necesidades personales y circunstancias financieras.