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¿Qué se notifica pero no se corrige (RBNS)?

Reportadas pero no liquidadas (RBNS) se refiere a pérdidas reportadas a una compañía de seguros que no han sido liquidadas al final del período contable. Las pérdidas declaradas pero no liquidadas (RBNS) se calculan utilizando estimaciones de la gravedad de la pérdida basadas en la información disponible del proceso de liquidación de reclamaciones.

Conclusiones clave

  • Reportadas pero no liquidadas (RBNS) se refiere a pérdidas reportadas a una compañía de seguros que no han sido liquidadas al final del período contable.
  • Las pérdidas de RBNS se calculan utilizando estimaciones de la gravedad de la pérdida basadas en la información del proceso de liquidación de reclamaciones.
  • Las pérdidas incurridas pero no reportadas (IBNR) son similares a las pérdidas RBNS en que ninguna se ha liquidado dentro del período contable, pero difiere en que las pérdidas aún no se han reportado.
  • Las aseguradoras crean reservas, que se registran como pasivos en el balance general, para cubrir pérdidas de RBNS e IBNR.
  • La estimación de las reservas de RBNS afecta la rentabilidad de una compañía de seguros, porque el dinero reservado para reservas podría utilizarse para otros fines.

Entendimiento informado pero no fijo (RBNS)

Es necesario comprender dónde se encuentran las reclamaciones en el proceso de liquidación para calcular las pérdidas informadas, pero no para liquidar las pérdidas. El cálculo es una estimación basada en la información en poder de una aseguradora, incluida la información de los documentos judiciales. La precisión del cálculo depende del tipo de pérdida sujeta a liquidación, lo que dificulta estimar con precisión las reclamaciones más complejas. Por ejemplo, un reclamo por daños por incendio en una vivienda puede ser más fácil de evaluar que un reclamo de responsabilidad por productos de una corporación.

Las compañías de seguros calculan sus reclamaciones y pérdidas asociadas utilizando una variedad de fuentes. Estos incluyen pasivos de los contratos que suscriben, así como contratos adjudicados a aseguradoras, regulaciones estatales, opiniones judiciales sobre reclamos y estimaciones actuariales. Esta información se relaciona con el ajuste de pérdidas y los costos de reclamaciones.

Se requiere que una compañía de seguros separe dinero, llamado reserva de reclamos, para pagar a los asegurados que presenten reclamos legítimos sobre su póliza. La reserva de siniestros se registra como un pasivo en el balance de la aseguradora. La cantidad que una aseguradora pone en reserva para cubrir las pérdidas del RBNS depende de las regulaciones estatales de seguros. Por ejemplo, se puede exigir a las compañías de seguros que reserven el valor promedio de una clase de reclamo similar para todos los reclamos pendientes.

Las pérdidas incurridas pero no reportadas (IBNR) deben estimarse y contabilizarse en la reserva de siniestros.

Reportado pero no fijo (RBNS) vs. Estimulado pero no reportado (IBNR)

Las pérdidas RBNS son similares a las pérdidas incurridas pero no reportadas (IBNR) en que ninguna de las dos se liquida durante el período contable; la diferencia radica en la notificación porque las pérdidas del IBNR aún no se han comunicado a la compañía de seguros. Esto significa que el nivel de estimación requerido es mayor para las pérdidas IBNR.

En muchos casos, puede ser difícil para un actuario diferenciar entre pérdidas IBNR y RBNS, según el modelo utilizado. Esto se debe a que las reclamaciones se desarrollan de manera diferente por año de informe y año contable. Estas afirmaciones se pueden predecir por separado.

Beneficios de las estimaciones informadas pero no fijas (RBNS)

Una estimación de las reservas de IBNR y RBNS se encuentra entre los puestos más importantes que ocupa un actuario en una compañía de seguros. Estas estimaciones afectan la rentabilidad de una compañía de seguros y las malas estimaciones pueden tener graves consecuencias.

Si el actuario sobreestima, la compañía de seguros puede tener menos dinero para invertir en el mercado. También puede indicar que la empresa no está funcionando bien, lo que puede aumentar el precio de sus productos de seguros.

Si se subestima al actuario, puede parecer que la empresa se está desempeñando bien y puede cobrar precios a sus asegurados. Esto significaría que no estarían suficientemente capacitados para reclamos imprevistos de accidentes anteriores, lo que podría tener graves consecuencias para la compañía de seguros. El peor de los casos es que sean insolventes.