En este momento estás viendo Tarjeta con chip y PIN

¿Qué es una tarjeta con chip y PIN?

Una tarjeta con chip y PIN es un tipo de tarjeta de crédito en la que el titular de la tarjeta debe autorizar la transacción ingresando un número de identificación personal (PIN).

A diferencia de las tarjetas anteriores que usaban una banda magnética que contenía información sobre el titular de la tarjeta, las tarjetas con chip y PIN tienen un microscopio de forma cuadrada que genera y almacena información única para cada transacción. Por lo tanto, las tarjetas con chip y pin son más susceptibles al fraude que las generaciones anteriores de tarjetas de crédito.

Conclusiones clave

  • Las tarjetas con chip y PIN son tarjetas de crédito con funciones de seguridad mejoradas.
  • La tarjeta de chip y firma utiliza un microscopio habilitado para datos y requiere que los consumidores proporcionen una firma para completar las transacciones.
  • A diferencia del modelo anterior de tarjetas de banda magnética, las tarjetas con chip y PIN no requieren que los clientes firmen sus recibos.
  • En cambio, los titulares de tarjetas con chip y PIN simplemente ingresan un PIN para verificar las compras, y un pequeño microscopio incrustado en la tarjeta genera y registra información de transacción única.

Cómo funcionan las tarjetas con chip y PIN

Desde la perspectiva del cliente, es muy similar a usar una tarjeta con chip y PIN y usar las tarjetas de banda magnética más antiguas. Al realizar una compra, los titulares de tarjetas con chip y PIN simplemente insertan la tarjeta en el terminal de punto de venta (POS) del trader, para que la máquina pueda leer el microchip. Luego, un terminal POS les pide que ingresen su PIN para autorizar la transacción.

Por el contrario, los titulares de tarjetas de banda magnética deben pasar sus tarjetas por el terminal POS y luego firmar un recibo impreso. Si bien este sistema más antiguo también era relativamente rápido, tenía algunos inconvenientes clave. Por un lado, las tarjetas de banda magnética requieren que los traders mantengan grandes cantidades de registros en papel, que pueden perderse o alargarse con el tiempo. Además, los empleados a menudo no verifican que la firma proporcionada por el cliente coincida con la firma que se muestra en el reverso de su tarjeta, lo que facilita que un titular de tarjeta deshonesto produzca una firma falsa y una tarjeta de crédito utilizando otra persona.

Las tarjetas con chip y PIN mejoran ambas limitaciones. A pesar de tener el mismo tamaño y forma que las tarjetas de banda magnética, anulan la necesidad de registros físicos, ya que el sistema POS puede detectar electrónicamente si el cliente ha proporcionado un PIN correcto. El uso de un PIN evita la necesidad de que los empleados verifiquen que la firma sea compatible con la que se muestra en la tarjeta, y el microscopio integrado reduce el riesgo de falsificación al generar códigos de transacción únicos cada vez que se usa la tarjeta.

Mediante estas medidas, las tarjetas con chip y PIN reducen el riesgo de robo de tarjetas de crédito. Después de todo, los posibles ladrones solo pueden autorizar transacciones con firmas falsas. En cambio, necesitarían saber el PIN del usuario real, lo cual es difícil de imaginar que el usuario real pueda cambiar su PIN cuando descubra que su tarjeta de crédito ha sido robada.

Un ejemplo del mundo real de una tarjeta con chip y PIN

Michael trabaja en una pequeña tienda minorista, que recientemente actualizó su sistema POS. En el pasado, solo podía aceptar pagos en efectivo o con tarjetas de crédito con banda magnética. Esto significaba que Michael tenía que obtener las firmas de sus clientes y realizar un seguimiento de esos registros para verificar sus transacciones más tarde. Si bien este método funcionó relativamente bien, llevó tiempo y era propenso a inexactitudes. Después de todo, los recibos sueltos tienden a perderse y sus datos impresos pueden desaparecer fácilmente con el tiempo.

En los últimos años, los clientes han comenzado a utilizar tarjetas con chip y PIN, y se sorprendieron al saber que todavía tenían que firmar sus recibos. En respuesta, Michael sugirió a su empleador que actualizaran su sistema POS a uno que pueda aceptar estas nuevas tarjetas. Al hacerlo, enfatizó que el nuevo sistema de chip y PIN reduciría el tiempo requerido para verificar transacciones anteriores, eliminaría el riesgo de recibos perdidos o descoloridos y ayudaría a proteger a los clientes contra el fraude con tarjetas de crédito.